En IVO3T ofrecemos terapia de ozono para el dolor para ayudarte a reducir inflamación, modular la respuesta del tejido y favorecer la recuperación funcional. 

Nuestras terapias con ozono se basan en una valoración individual, un plan de mínima invasión y la máxima funcionalidad.

Así funciona nuestro tratamiento de ozono para el dolor

  • Trabajamos con evaluación clínica exhaustiva y semiología del dolor para indicar de forma precisa la ozonoterapia para el dolor; el paciente puede esperar un plan personalizado con objetivos funcionales claros y expectativas realistas.

  • Nuestro enfoque es multidisciplinar (Unidad del Dolor, rehabilitación y técnicas mínimamente invasivas) para integrar el tratamiento con ozono para el dolor cuando aporta valor; el paciente puede esperar reducción del dolor, mejora de la movilidad y las actividades diarias.

  • Aplicamos protocolos seguros y guiados (ecografía/fluoroscopia cuando procede) con seguimiento estrecho; puedes esperar buena tolerabilidad, ajuste de sesiones según respuesta y decisión compartida sobre continuar, combinar o cambiar la estrategia.

¿Para quién está indicada y qué dolores trata?

Los tratamientos de ozonoterapia más habituales indicados para el dolor incluyen:

  • Hernia discal/lumbociatalgia con dolor radicular y fracaso de medidas conservadoras.
  • Artrosis (rodilla, cadera, hombro) con dolor mecánico persistente.
  • Dolor facetario y síndrome miofascial con puntos gatillo.
  • Algunos dolores neuropáticos seleccionados, como secuelas postquirúrgicas o atrapamientos leves, siempre bajo criterios individualizados.

En casos refractarios o complejos, nuestra clínica del dolor es clave. Gracias a nuestro enfoque multidisciplinar podemos mejorar la selección del tratamiento, ajustar el protocolo y dar seguimiento funcional.

Pacientes que mejoraron gracias al ozono para el dolor

¿Cómo se aplica la ozonoterapia para el dolor?

Las vías más usadas en el tratamiento de ozono para el dolor son:

  • Periarticular/Peri tendinosa: artrosis y tendinopatías selectas.
  • Paravertebral/Perineural: dolor facetario, síndrome miofascial, lumbalgia mecánica.
  • Intradiscal (casos seleccionados): hernia discal con correlación clínica y radiológica.
  • Autohemoterapia (protocolos específicos): uso coadyuvante en dolor crónico con enfoque sistémico.

Antes de aplicar cualquier terapia con ozono para el dolor, realizamos una evaluación previa que incluye la semiología, revisión de pruebas de imagen y el contexto psicosocial. 

Esta fase condiciona la elección de técnica y nos permite explicarte con claridad beneficios, riesgos y alternativas.

Plan de tratamiento y expectativas realistas

Un ciclo típico combina 1–6 sesiones según indicación y respuesta clínica, espaciadas semanal o quincenalmente. Revisamos objetivos en cada visita para decidir continuidad, cambio de técnica o alta.

Gracias a nuestra experiencia sabemos que una comunicación clara sobre qué esperar y cuándo evita frustraciones, por eso vamos a por mínima invasión, máxima funcionalidad y evaluamos cada hito con medidas simples (dolor basal, sueño, marcha, actividades diarias).

Un tratamiento de ozono para el dolor hecho para aliviarte

Sabemos lo limitante que puede ser el dolor en tu día a día: trabajar, dormir o simplemente moverte no debería costarte tanto. 

En IVO3T  estamos aquí para ayudarte a recuperar calidad de vida con un tratamiento de ozono para el dolor seguro y personalizado, orientado a reducir la inflamación y mejorar tu funcionalidad. 

Da el siguiente paso y agenda tu cita. Diseñaremos contigo un plan realista para volver a tus actividades con mayor comodidad.

  • Dirección: C/ del Dr. Manuel Candela, 10, Camins al Grau, 46021 València, Valencia, España 
  • Teléfono: 96 344 22 26
  • Email: info@institutovalencianodeozonoterapia.com

Preguntas frecuentes sobre terapia de ozono para el dolor

¿Cuántas sesiones necesitaré?

[ ] El número de sesiones puede variar desde una única sesión hasta varias; todo depende del diagnóstico y las vías de aplicación.

[ ] De forma general se planifican ciclos cortos (por ejemplo, 1–6 sesiones) cuando se trata de infiltraciones locales o intraarticulares, y se reevalúa la respuesta.

[ ] Si no hay mejoría clínica suficiente, se ajusta la estrategia o se considera una alternativa.

[ ] El número final varía según el diagnóstico y los objetivos funcionales.

[ ] La terapia con ozono para el dolor suele ser bien tolerada.

[ ] Puede aparecer molestia transitoria en la zona tratada; se minimiza con técnica adecuada, volúmenes y concentraciones apropiadas y, no necesariamente hace falta anestesia local.

[ ] Los más comunes son dolor postinfiltración, hematoma o irritación local, generalmente leves y autolimitados.

[ ] Las complicaciones serias son infrecuentes cuando hay buena selección de pacientes, asepsia estricta y experiencia técnica.

[ ] Siempre se firma consentimiento informado.

[ ] Algunos pacientes notan cambios en las primeras semanas; en artrosis o dolor crónico la mejoría puede ser gradual.

[ ] Se monitoriza con escalas de dolor y función para decidir continuar, combinar o cambiar el plan.

[ ] Sí. A menudo se integra con fisioterapia/rehabilitación, PENS/TENS, acupuntura o radiofrecuencia según el caso.

[ ] La combinación busca reducir dolor y mejorar funcionalidad de forma sostenida. 

[ ] Se evita en infecciones activas.

[ ] Trastornos de coagulación mal controlados.

[ ] Otras situaciones como el embarazo, alergias al ozono…

[ ] Cuando existen banderas rojas (Favismo o deficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, hipertiroidismo no controlado)

[ ] La decisión es individual y médica.

[ ] El corticoide puede dar alivio rápido, pero su uso suele ser restringido en algunos pacientes, además de los efectos colaterales que puede provocar cuando se usa de forma prolongada.

[ ] El PRP busca un efecto biológico/regenerativo.

[ ] La radiofrecuencia actúa sobre dianas nerviosas específicas.

[ ] El tratamiento de ozono para el dolor destaca por su perfil de tolerancia y su papel coadyuvante en planes personalizados.

[ ] La elección depende del diagnóstico, riesgos y preferencias del paciente.