Historia de la ozonoterapia
El ozono en la naturaleza: un equilibrio vital en la Historia de la ozonoterapia. En la naturaleza, el ozono se produce en las capas más altas de la atmósfera, principalmente por la interacción del oxígeno con la luz ultravioleta que llega del Sol. Esta capa de ozono tiene la capacidad de absorber gran parte de las radiaciones ultravioletas que son potencialmente perjudiciales para la vida, a la vez que inmuniza al planeta de agentes patógenos, basura espacial y meteoritos que sean atraídos por la gravedad terrestre.
De esta forma, logra un equilibrio ecológico en la Tierra. El “relámpago del Catatumbo”, en Venezuela, es el generador de ozono más grande de la naturaleza; este fenómeno es capaz de producir 1.176.000 relámpagos por año, generando el 10% de la capa de ozono del planeta.
Martinus Van Marum
(1750-1837)
Primeros registros del ozono: antecedentes clave
La historia de la ozonoterapia comienza con los primeros registros del ozono. De esta forma las terapias con ozono datan ya por más de un siglo. La primera vez que se hace referencia del ozono fue en el 1785 por el físico Holandés Martinus Van Marum (1750-1837), al percibir un olor peculiar que se generaba cerca de las maquinas electrostáticas, al igual que le sucedió años más tarde, en 1801 a Ciusank al efectuar la hidrólisis del agua.
El origen etimológico del nombre de ozono, bautizado así en 1840 por el químico Alemán Christian Friedrich Schonbein (1799-1868), deriva del verbo Griego ¨OZEIN¨ qué significa ¨OLER¨, ya que este gas presenta un olor muy característico, único y punzante para nuestros receptores olfatorios a partir de una concentración umbral de 0,01 ppm (partes por millón=mg/ltro). Por debajo de esta concentración no puede ser olido y cuando su concentración supera las 0,1 ppm tiene un efecto irritante para los seres vivos.
Cristian Friedrich Schonbein
(1799-1868)
Werner Von Siemens
(1816-1892)
La producción artificial de ozono: base de su aplicación médica
Artificialmente, se puede generar usando la misma luz ultravioleta (UV), o por métodos eléctricos, la mayor parte de los generadores de ozono se fundamentan en el principio del generador de Werner Von Siemens (1857) basado en producir descargas eléctricas de alto voltaje en el interior de un flujo de oxígeno con lo que se obtiene un 5% de ozono puro, lo que es suficiente para la respuesta terapéutica de la ozonoterapia. Por lo tanto, este porcentaje es suficiente para los fines terapéuticos que marcan el inicio de la historia de la ozonoterapia moderna, sentando las bases para su aplicación en medicina.
Durante la segunda década del siglo XX, el químico alemán Justus Baron Von Liebig (1803-1873) investigó las posibilidades del ozono en usos terapéuticos. La historia de la ozonoterapia se fortaleció gracias a los científicos rusos, quienes profundizaron en sus estudios y compartieron los conocimientos con aliados como Cuba. Así, se expandió globalmente, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, cuando muchos países comenzaron a experimentar con este enfoque médico innovador.
Justus Baron Von Liebig
(1803-1873)
Historia de la ozonoterapia en la medicina: descubrimientos pioneros
Los hitos clave en la historia de la ozonoterapia médica se remontan a 1870, cuando el médico alemán Lender publicó sus observaciones sobre el poder desinfectante del ozono en aguas. En 1873, Fox descubrió su capacidad para eliminar microorganismos.
En 1881, el doctor Kellogg mencionó su uso en casos de difteria, y en 1892, los doctores Luth y Thauerkauf fundaron en Alemania el primer instituto de oxígeno-ozonoterapia, con publicaciones pioneras en animales. La primera constancia bibliográfica del uso del ozono en medicina data entre 1915-1918, cuando el Doctor R. Wolff cirujano jefe de los servicios médicos del ejército alemán, comenzó a realizar limpieza y desinfección de las heridas de guerra a través de la ozonoterapia.
Generador de ozono de Nikola Tesla
Un hito tecnológico crucial en la historia de la ozonoterapia fue la invención en 1950 del generador médico de ozono por Haüsler, que permitió la dosificación precisa de mezclas ozono-oxígeno. Esta precisión es fundamental, ya que aplicar una dosis adecuada evita la peroxidación excesiva, que podría dañar las membranas celulares. Las dosis pueden variar de 1 a 100 mg de ozono/litro de oxígeno, dependiendo de la patología y la vía de administración utilizada.
Ozonoterapia en la actualidad: expansión global y reconocimiento
En España actualmente se practica la ozonoterapia en 15 de sus comunidades autónomas, siempre de conformidad a los requisitos previamente establecidos por la Conselleria de sanidad de cada comunidad. La ozonoterapia es conocida en los países del primer mundo como la terapia de la ETERNA JUVENTUD, siendo utilizada por la monarquía y elite Europea.
El uso del ozono en medicina continúa en países como Alemania, Italia, México, Rusia, Cuba, Bulgaria, República Checa, Francia, también en algunos estados de los Estados Unidos, actualmente las terapias médicas con ozono están reconocidas por la OMS.
Una terapia con historia y futuro
La historia de la ozonoterapia demuestra cómo este tratamiento ha evolucionado desde sus orígenes científicos hasta convertirse en una opción terapéutica reconocida a nivel internacional. Gracias a sus múltiples aplicaciones y beneficios comprobados, cada vez más personas confían en esta técnica como complemento en el abordaje de diversas patologías.
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