Efectos biológicos del ozono: cómo actúa el ozono médico en el organismo
Los efectos biológicos del ozono son uno de los temas más estudiados de la medicina del ozono en los últimos años. Al introducirse en el organismo, el ozono médico se disuelve con rapidez —es unas diez veces más soluble que el oxígeno— en el plasma y los fluidos, y reacciona de inmediato con las biomoléculas generando un conjunto de mensajeros: especies reactivas del oxígeno (ERO) y productos de oxidación lipídica (POL). Esa cascada Ozono-ERO-POL es la base de sus propiedades terapéuticas y hace de la ozonoterapia una de las terapias complementarias mejor explicadas desde el punto de vista bioquímico, fisiológico y farmacológico (1, 2, 12).
🗂️ Lo que verás en esta página
- Precondicionamiento oxidativo: el mecanismo central del ozono.
- Oxigenación y metabolismo: cómo mejora el transporte de oxígeno.
- Inmunidad e inflamación: modulación inmune y de los autacoides.
- Acción germicida y reguladora: y su respaldo bibliográfico.

A diferencia del estrés oxidativo crónico que daña los tejidos, el ozono induce un estrés oxidativo leve, controlado y transitorio. Lejos de dañar, este estímulo activa los sistemas de defensa antioxidante endógenos y ayuda a reequilibrar el estado redox alterado por la enfermedad (1, 7-10, 13).
Los principales efectos biológicos del ozono
A dosis adecuadas y por una vía no dañina, el ozono médico despliega un amplio espectro de acciones. Estas son las mejor descritas en la literatura (1, 2, 12, 13).
Mejora el transporte y la cesión de oxígeno a los tejidos.
Estimula las defensas antioxidantes propias del organismo.
Regula la liberación de citocinas (acción inmunomoduladora).
Modula los autacoides y mediadores de la inflamación.
Tiende a normalizar indicadores como glucosa y colesterol.
Bactericida, virucida, fungicida y antiparasitario.
Es importante recalcar que estas acciones alcanzan resultados terapéuticos solo cuando el ozono se aplica a dosis adecuadas y por una vía no dañina (14). En esas condiciones, la literatura revisada describe un buen perfil de seguridad, sin reacciones adversas relevantes (15) ni daño genotóxico significativo (16, 17). Si quieres ver en qué patologías se traduce todo esto, consulta las indicaciones de ozonoterapia según la evidencia.

Efecto del ozono sobre el metabolismo del oxígeno
Uno de los efectos biológicos del ozono mejor descritos es su acción sobre el metabolismo del oxígeno: el ozono incrementa la velocidad de la glicólisis en el eritrocito y normaliza el intercambio de iones sodio y potasio, responsables del potencial eléctrico de la membrana. En las enfermedades arteriales oclusivas ese potencial está alterado; al restaurarlo, el ozono recupera la flexibilidad y plasticidad de los eritrocitos y mejora las propiedades reológicas de la sangre, favoreciendo el transporte de oxígeno (1, 2, 3, 12).
A nivel bioquímico, los POL —en especial el 4-hidroxi-2,3-nonenal— inducen un aumento del glutatión reducido (GSH) y activan la glicólisis, elevando el 2,3-difosfoglicerato (2,3-DPG) y la producción de ATP. El 2,3-DPG facilita que la oxihemoglobina ceda más oxígeno a los tejidos vecinos, lo que ayuda a explicar el beneficio del ozono en las enfermedades isquémicas, asociado también a la microliberación de ATP y a la vasodilatación (1, 2, 12, 18, 19).
El precondicionamiento oxidativo: equilibrio del balance redox
La producción de ERO forma parte del metabolismo normal, pero su exceso no controlado se vincula a numerosas enfermedades (20-25) y al envejecimiento (26). Frente a ellas, el organismo dispone de sistemas antioxidantes enzimáticos —superóxido dismutasa (SOD), catalasa (CAT), glutatión peroxidasa (GPx), glutatión S-transferasa— y no enzimáticos (glutatión, vitaminas E, C y A, ácido úrico, coenzima Q, ácido lipoico) (1, 7, 27, 28).
La hipótesis del precondicionamiento oxidativo propone que el ozono, por su carácter oxidante, genera un estrés débil y transitorio que "dispara" estos sistemas antioxidantes endógenos, ayudando a enfrentar estados con desequilibrio prooxidante/antioxidante (7). Investigaciones en modelos animales (isquemia-reperfusión hepática y renal, diabetes, sepsis, nefrotoxicidad) y en humanos han mostrado este efecto estimulador de las defensas antioxidantes (7-10, 27-43).
En pacientes con pie diabético neuroinfeccioso tratados con ozono se observó un aumento de la actividad de catalasa y SOD, descenso de marcadores de daño oxidativo y mejor control glucémico, junto a una cicatrización más rápida de las lesiones (8). Estos resultados deben interpretarse dentro de un abordaje médico integral.
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Consulta tu caso →Efecto inmunomodulador del ozono
Entre los efectos biológicos del ozono destaca la modulación de la respuesta inmune: el ozono se ha descrito como un inductor de citocinas de baja toxicidad y no antigénico (1, 2, 4, 11, 12, 14). Estimula ciertas células inmunitarias a liberar pequeñas cantidades de citocinas inmunoestimuladoras e inmunosupresoras, manteniendo el sistema inmune "en alerta" sin desbalance (acción inmunomoduladora). En modelos de shock endotóxico por lipopolisacárido se observó un efecto modulador sobre el Factor de Necrosis Tumoral (TNF), posiblemente derivado de la estimulación antioxidante (9, 58). Clínicamente, se han descrito respuestas favorables tanto en procesos con respuesta inmune exagerada o autoinmune como en estados de déficit inmunitario (61-63).
Acción antiinflamatoria: autacoides y eicosanoides
Los autacoides son sustancias con acciones fisiológicas y farmacológicas muy diversas. Entre ellos, los eicosanoides (prostaglandinas, prostaciclina, tromboxano A2, leucotrienos), derivados del ácido araquidónico, intervienen en la inflamación y el tono vascular (64). En un estudio en pacientes con distintas patologías, el tratamiento con ozono tendió a reducir el tromboxano (TxB2) y aumentar la prostaciclina (PGI2), desplazando el balance hacia un efecto vasodilatador y antiinflamatorio (67, 68). Esto ayuda a explicar las propiedades antiinflamatorias, analgésicas y vasodilatadoras atribuidas al ozono cuando se aplica por vías distintas a la inhalatoria.
Regulador del metabolismo
Otro de los efectos biológicos del ozono es su capacidad reguladora del metabolismo. Diversas observaciones preclínicas y clínicas describen una tendencia a modular hacia la normalidad indicadores inicialmente alterados: glucosa, creatinina, colesterol y LDL, triglicéridos, enzimas hepáticas, ácido úrico, calcio, entre otros (1, 7, 8, 14, 27, 29-41, 43, 69, 70). Por ejemplo, en pacientes con cardiopatía isquémica tratados con ozono se observó un descenso significativo del colesterol y del LDL plasmáticos (10), y resultados similares en la modulación de la creatinina en insuficiencia renal crónica avanzada.
Efecto germicida del ozono
Entre los efectos biológicos del ozono, su acción germicida es de las más potentes que se conocen: actúa frente a virus, bacterias, hongos y parásitos (1). Esta propiedad, ya empleada por A. Wolff en 1915 para tratar heridas infectadas, úlceras y osteomielitis (71), hace de la ozonoterapia un apoyo valioso en la limpieza y desinfección de heridas y procesos sépticos locales, combinable con otras vías (sistémica, agua y aceites ozonizados) sin generar resistencias microbianas (1, 2, 3).
En este contexto, el ozono se entiende como una terapia coadyuvante: en pacientes críticos se ha propuesto como apoyo para reducir complicaciones sépticas junto al tratamiento convencional (72, 74), no como sustituto de este. En conjunto, por su amplio espectro de efectos, la ozonoterapia se integra hoy en las estrategias terapéuticas de muchos países como complemento de la medicina convencional.
🩺 De la bioquímica a tu caso concreto
Entender cómo actúa el ozono está muy bien, pero la indicación se decide caso a caso. Te lo valoramos con rigor.
Pide tu valoración →Preguntas frecuentes sobre los efectos biológicos del ozono
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¿Qué son los efectos biológicos del ozono?+
Son las acciones que el ozono médico ejerce al reaccionar con las biomoléculas: genera mensajeros (ERO y POL) que activan defensas antioxidantes, mejoran la oxigenación, modulan inflamación e inmunidad, regulan el metabolismo y ejercen acción germicida.
¿Qué es el precondicionamiento oxidativo?+
Un estrés oxidativo leve, controlado y transitorio que, en lugar de dañar, estimula los sistemas antioxidantes endógenos (SOD, catalasa, glutatión peroxidasa), ayudando a reequilibrar el estado redox alterado en muchas enfermedades.
¿Cómo mejora el ozono la oxigenación de los tejidos?+
Activa el metabolismo del eritrocito, normaliza el intercambio iónico de membrana y aumenta el 2,3-DPG, lo que facilita que la hemoglobina ceda más oxígeno a los tejidos y mejora las propiedades reológicas de la sangre.
¿Es seguro respecto al daño celular?+
A dosis adecuadas y por vías no dañinas, la literatura revisada describe un buen perfil de seguridad, sin daño genotóxico relevante (15-17). El ozono nunca debe inhalarse y su uso debe ser siempre médico y controlado.
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⚠️ Advertencia importante
El contenido de esta entrada tiene un propósito exclusivamente informativo y divulgativo. No sustituye en ningún caso la valoración individual, el diagnóstico ni el tratamiento indicado por un profesional de la salud. La ozonoterapia es una técnica complementaria; su indicación debe ser valorada por un especialista según el caso. Si presentas síntomas o sigues un tratamiento médico, consulta siempre con un profesional.
🛡️ Contenido revisado por un médico colegiado
Revisado por Dr. Omar González Salgado
Especialista en Ortopedia y Traumatología (Universidad de La Habana, Cuba) · Experto en Dolor, Ozonoterapia y Ecografía Musculoesquelética (MSK) · IVO3T (Valencia) · Nº de colegiado 46/4622732
Última revisión: 26 de junio de 2026

